¡Hola!

¡Hola!

Soy Charo, mujer de cincuenta-plus en pleno proceso de un cambio de vida relativamente inesperado y muy, pero que muy apasionante.

«Solo hay dos errores que se pueden cometer en el camino hacia la verdad: no empezar y no llegar hasta el final». Buda

Hace unos años se me presentaron las condiciones idóneas para que pudiera tomar la decisión de formarme como traductora de inglés a español en la Escuela Profesional de Traducción e Interpretación Trágora y especializarme en la traducción editorial en las escuelas Cursiva y Aula SIC.

Además, me auto-regalé algunos cursos de Escritura Creativa en Cursiva, con autores como Rosa Montero y Toni Hill.

La vida me estaba ofreciendo la oportunidad de ser traductora, especializada en traducción literaria y a poder tener un estilo de vida distinto del que tenía cuando atendía a viajeros o gestionaba agendas, que eran algunas de las tareas que realizaba en mis empleos anteriores…

Por supuesto, se trata de un proyecto que me ha exigido volver a estudiar y que implica estar en formación y aprendizaje continuos; ambas cosas sacian mi curiosidad natural y mis ganas constantes de descubrir y aprender. Como ejemplo, te contaré que en estos momentos estoy realizando un curso de Traducción Audiovisual en Traduversia.

En lo personal, soy la tercera de cuatro hermanos. Nuestros padres crearon un hogar feliz en el que siempre había algo nuevo para leer y alguien haciéndolo, si no era un cómic era el periódico, si no una revista, una novela.

Pasaba horas leyendo lo que me caía entre las manos, buscaba la emoción en las palabras, me identificaba con algún personaje y sentía verdadera pena por llegar al final de esa historia que quería, de alguna forma, seguir viviendo.

Nos apuntaron a clases de inglés después del cole; si visualizo mi vida como si fuera un camino, este hecho estaría marcado en un hito. La influencia que mi profesora María y sus clases ejercieron sobre mí derivaron en una afición nueva, que no era otra que la de traducir (con mi primer Collins en mano) algunos libros cortos que ella me prestaba. Os podéis imaginar que algunos de aquellos textos traducidos por una niña de diez u once años serían muy semejantes a algunos hechos por la IA con los que nos vamos topando por ahí.

Gracias a que ya tenía un nivel de inglés bastante alto, tuve la oportunidad de formar parte del personal de tierra de una compañía aérea cuando aun no había cumplido los dieciocho. Lo que yo creía que sería solo un trabajo interesante pero temporal para poder ayudarme a pagar los estudios en el Reino Unido, que jamás cursé, se convirtió en una increíble fuente de ingresos para una chica que aún no había sacado los pies de la adolescencia. Era impensable rechazar un puesto de trabajo así y, bueno… en efecto fue la segunda experiencia laboral más larga de mi vida y, en su momento, me aportó muchos y muy buenos valores profesionales y personales.

Desde entonces ha pasado mucho tiempo durante el que me he ocupado de la crianza y educación de mis hijos y de trabajar en puestos con los que, para bien o para mal, no había fantaseado en ningún momento de mi niñez o adolescencia.

Por descontado, me siento afortunada por lo vivido hasta ahora. En concreto, en lo laboral por haber dado con tanta gente maravillosa en empresas bien consideradas y reconocidas. Pienso que todo esto forma parte de episodios de mi vida que están ya quedando atrás y que han sido años en los que no he dejado de formarme, aprender y ganar experiencia.

Y, volviendo a ese momento casi mágico en el que se encendió la chispa de este proyecto de cambio, a estas alturas de mi vida en las que podría y, quizá, debería ir pensando en estar más o menos acomodada en un empleo seguro y aguantando el tipo para mantenerlo hasta la edad de jubilación… AHORA, lo que yo más deseo es volver a ocupar la mayor parte de mi tiempo leyendo, traduciendo y creciendo en la profesión cada día.

Voy a aportar en este campo tanta profesionalidad, tanta ilusión e implicación como puse en mis empleos anteriores y a sumar a todo esto la vocación, que hasta ahora tenía en segundo plano.

En este espacio me gustaría compartir las experiencias, los aprendizajes, los tropezones, las curiosidades y anécdotas que me vaya encontrando y leer vuestros comentarios si os apetece hacerlos.

Y, ¿por qué no?, aprovecho para ofrecerte mis servicios de traducción de inglés a español (de España), especializada en traducción literaria. Si quieres que hablemos sobre tu proyecto de traducción, escríbeme a: rosariotraductora@entretumundoyelmio.

¡Gracias por leerme!

Charo.